lunes, 17 de mayo de 2010

El diamante negro.

El diamante es la única piedra compuesta de un solo elemento: el carbono. El diamante es el único que puede desgastar cualquier otro compuesto o material sobre la faz de la Tierra, y es por eso que el diamante sólo puede cortarse a si mismo. Bajo la acción de las intensas temperaturas, los diamantes pasan del color verde, al café y luego al negro, y si las temperaturas no son demasiado altas, el proceso se revierte hacia al color blanco. Así, dentro de las variantes del diamante, se considera una auténtica rareza el color negro, el cual sólo se encuentra en Brasil y la República Centroafricana. Su rareza justifica sus elevados precios en el mercado. Se convierten así en la piedra perfecta: imperecederos, deslumbrantes, hermosos... ¡y negros!